Edad y empleo: ¿cuándo la diferencia se convierte en discriminación?

La edad es una característica inevitable: todos la tenemos, todos cambiamos con ella y, sin embargo, no siempre la pensamos como un posible factor de discriminación. En el ámbito laboral, la edad opera como un criterio silencioso pero poderoso. A veces estructura legítimamente políticas de empleo; otras, sirve de cobertura a decisiones que pueden vulnerar el principio de igualdad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad